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martes, 14 de octubre de 2014

LA ESCLAVITUD, de Francisco Cafferata

Está en un lugar apartado, no tiene ningún cartel. No forma parte de los grandes monumentos de la ciudad. Se la conoce por tres nombres, según sea el crítico o libro académico que la mencione. Puede ser La Esclavitud o El Esclavo o simplemente Esclavo. Fue hecha en 1881. Se pensó y diseño en Florencia y se fundió en Buenos Aires. Es una obra en bronce de Francisco Cafferata, un escultor fundacional. Junto a Lucio Correa Morales forman el dúo que da origen a la escultura argentina moderna. Está obra está hoy en el Parque Tres de Febrero de Buenos Aires o, si lo prefiere, en los bosques de Palermo junto al Jardín Japonés.



La escultura tiene la dimensión humana, es a tamaño real. Su autor la bautizó como “La Esclavitud”, pero se hizo popular como “El Esclavo”. Veinte años tenía Francisco Cafferata cuando creó en Florencia esta obra en bronce, pero que se hizo en la Fundición de A. Jonis, ubicada en la calle Malabia 434 de la ciudad de Buenos Aires.  Estos datos están grabados en la base de la obra. El año de su creación es 1881. Al año siguiente, la exhibe en la Exposición Continental  que se realiza en Buenos Aires. La obra logra la medalla de oro del  evento y el escultor la consideración de la crítica. En 1905 el gobierno porteño la adquiere para su patrimonio cultural. 

Hoy está ubicada en un lugar apartado o poco destacado de los bosques de Palermo. Para ser preciso, está detrás de una desvencijada casa vacía, al lado de una monumental palmera y próximo a uno de los tantos lagos artificiales del parque. Pero en los registros municipales dice que está en la Plaza Sicilia del Parque Tres de Febrero, en la avenida Adolfo Berro, entre Casares y Sarmiento. Pero para ubicarse mejor, entonces hay que decir que está al lado del Jardín Japonés y frente al Club de Amigos. No tiene iluminación especial. Y por la pátina negruzca de su bronce lo más frecuente es que al atardecer ya no la vea y pase de largo. 

No abundan muchos trabajos críticos sobre este “Esclavo”, como también se la cita en algunos libros, tal el caso de la “Historia General del Arte en la Argentina”, en cuyo apartado de escultura apenas se la menciona indirectamente por referencia a su autor. Y de lo poco disponible, creo interesante destacar estos dos comentarios.